Sueño Lucido II.- Vidas pasadas.





En este sueño en particular, logré despertar, pero aún pude volver a dormir para terminar el sueño en esos pocos momentos de lucidez donde aún no quería irme. Aún tengo duda si era un sueño o un mensaje de mis guías, pero lo comparto hasta donde logré llegar. Spoiler: todo parecido con la realidad es pura coincidencia o inspiración.

Me encontraba cómodamente con mis amigos. Eran tan familiares para mí como el aire que respiraban mis pulmones. Verlos desde que decidimos hacer un pacto conjunto para conocer a la humanidad desde sus cimientos había sido algo normal y natural en mí. Habíamos logrado ver su nacimiento, para ellos era un misterio entre tantos. Hay secretos que han tratado de explicar, pero naturalmente han fallado descomunalmente.

Humanizar a los dioses, esa era la tarea. Quieren mostrar a los más jóvenes que ellos son los cercanos a los dioses que iniciaron la tierra, hacerlos lo más parecido a ellos para darle una explicación a todos esos fenómenos inexplicables y novedosos que suceden en su vida. Lamentablemente, esta información, que en su inicio fue una idea inocente como la de un niño, ahora es su razón de vivir y de morir. Piensan en una idea desde que razonan y mueren por ella en muchas ocasiones sin lógica.

Sacrificios, sangre, lugares, personas, belleza, riqueza, piedras y minerales a los cuales les dan un valor mayor a su vida misma, jerarquizados, lo más cerca de sus ideas. Y quienes parecen ser más antiguos que los recién llegados toman el poder de estas ideas y las tergiversan en muchas ocasiones para beneficio propio. Después hacen sacrificios de almas inocentes y cegadas por una idea humana de dios, dando su vida en ello, palideciendo muchas veces con una sonrisa. Realmente nunca lo entendimos en su totalidad, hasta que hicimos este pacto para entenderlo en carne propia.

Fue cuando todos nosotros, que nos nombramos gracias a los humanos "Elementales o dioses antiguos", acordamos dejar de ser espectadores indiferentes hacia las ideas tan particulares de estos seres vivos tan fascinantes. Acordamos nacer y fallecer como ellos. Tenemos el control absoluto de todo, ya que conocimos sus costumbres y su naturaleza, la cual no era tan diferente. Al final, todos terminamos en donde empezamos: la tierra, miles de dolores, miles de alegrías. Ser humanos o simularlo nos hacía como ellos. Naturalmente nos fuimos adaptando cada vez mejor a estos seres tan particulares, aprendimos a darles nuevas ideas que adoptaron como propias. Fuimos ayudando, empezamos a implantar la compasión, el amor, la hermandad, ese sentimiento que sentimos "los elementales" entre nosotros. Somos parte de un ciclo natural y fuimos parte de su evolución e historia, así como testigos de sus guerras y sus malos hábitos. Vimos cómo nuestro conocimiento se fue retorciendo poco a poco. Lo que tuvimos que aceptar fue cómo esto traería consecuencias y fueron corrompiendo nuestra visión. Cuando tu deber solo es dejar a todo seguir su curso natural, sueles aburrirte y querer disfrutar esa experiencia humana que estos seres viven con tanta intensidad en su espontaneidad.

Fue como nos volvimos un grupo poderoso, pero dejamos a algunos atrás, enamorados de ciertos sentimientos y sensaciones: tristeza, amor, odio, euforia, éxtasis, felicidad, furia. Todas emociones humanas que, cuando eres uno de "nosotros", pueden saciarse como un vaso de agua salada que te dejará deseando más. Fue cuando entendimos más en esta experiencia humana lo que realmente estaba sucediendo. Ellos no querían parar, ya era demasiado grande incluso para nosotros. Nuestra fuerza se fue debilitando, lo sentimos en el corazón de nuestra esencia. Aunque otros se volvieron más fuertes, el fuego, la lluvia, el viento, la tierra se tornaron cada vez más difíciles de conservar. Ellos no paraban de llenar sus cuentas con dígitos y números. Se esclavizaban unos a otros. La noche se volvió corrupta, la oscuridad vio hechos terribles que no pudimos prever. Cada vez se volvieron más sistemáticos, ahora ya estaban tomando ideas muy acertadas que no estaban solos. Conocieron la forma de su ecosistema y su funcionamiento. Los animales se volvieron sus esclavos y su ganado, los más fuertes y salvajes que no se dejaron encerrar, pero aún lograron atraparlos. Algunos ya se extinguieron, ahora ya no eran piedras y minerales, eran almas y vidas que tomaban como la pequeña y efímera vida de un insecto. Ahora ya no era suficiente para ninguno, ya no podíamos encontrar el inicio de estas ideas, se había vuelto un laberinto de rostros y nombres. Los más antiguos lograron implantar ideas tan fuertes que prevalecieron en el tiempo y se volvieron parte de sus "idilios". Buscaban la perfección, en formas, genética, sangre, piel, lenguaje.

Algunos recordaban su vida pasada, cargaban con ese final trágico, lo repetían, se aferraban a una lección no aprendida, buscaban a sus antiguas familias ignorando el presente. No podíamos dejar que sufrieran así. Fue así que hicimos el pacto de nosotros también renunciar a las experiencias humanas, guardando en su conciencia sus recuerdos antiguos. Solo quienes lo quisieran lo verían. Eso nos hizo ver cómo poco a poco evolucionaban a su siguiente vida, trascendían y aprendían. Su intuición se desarrollaba poco a poco y se acercaban a la verdad, aunque solían confundirla o tergiversarla. Acordamos solo revelar lo que les diera lo que necesitaban, no lo que querían. 

Nosotros somos lo antiguos, y estamos en ti y en todos. Somos pequeñas conciencias. Te recordamos lo que no debes olvidar: la experiencia humana es igual para todos, pero no todos pueden completar el camino y deben empezar de nuevo, pero ahora con más

 ligereza, dejando atrás las cargas de los recuerdos. Necesitas encontrarnos, estar atento. Tal vez podamos estar más cerca de tu próxima lección en tu experiencia humana.

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